Las parcelas con bosque nativo son uno de los activos más codiciados del mercado inmobiliario rural chileno. Chile tiene una de las mayores extensiones de bosque templado lluvioso del mundo, con especies como el roble, el raulí, la lenga, el coihue, el alerce y la araucaria — muchas de ellas protegidas por ley. Comprar una parcela con bosque nativo implica asumir responsabilidades de conservación, pero también acceder a un recurso de valorización sostenida y a beneficios como la captura de carbono. Las regiones de mayor presencia de bosque nativo son La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén. En Rura publicamos parcelas con bosque nativo verificado, con información sobre el tipo de especies presentes, la superficie boscosa y las restricciones de uso según la normativa forestal vigente.
No libremente. La Ley 20.283 prohíbe talar sin autorización de CONAF. Para cualquier intervención se requiere un Plan de Manejo aprobado. La tala ilegal tiene sanciones importantes. El alerce está expresamente prohibido de talar.
¿El bosque nativo agrega valor a la parcela?
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Sí, especialmente cuando incluye especies protegidas o superficies grandes. No existe un sobreprecio estándar — se negocia caso a caso. El bosque también puede generar ingresos por bonificaciones de CONAF para manejo y recuperación.
¿Se puede construir dentro de un predio con bosque nativo?
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Sí, en la parte del predio sin bosque o con autorización de intervención mínima. El bosque no puede ser talado masivamente para habilitar construcción. La superficie edificable depende del plan regulador y del porcentaje boscoso del predio.
¿Qué especies de bosque nativo son más comunes en el sur?
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Coihue, roble, raulí, lenga (zonas de altura), araucaria (cordillera), alerce (sectores muy húmedos), canelo, olivillo y arrayán son las más representativas. Araucaria y alerce son especies protegidas con restricciones de intervención muy estrictas.